Si ya has completado el registro de tu empresa en los EAU, has alcanzado un hito empresarial importante. Sin embargo, para muchos inversores extranjeros, esa sensación de logro se convierte rápidamente en una pregunta: ¿cuándo se traduce realmente la propiedad de una empresa en residencia legal?
La conexión entre fundar una empresa y obtener un visado de residencia es, probablemente, el punto de mayor confusión para los emprendedores internacionales. Ambos procesos son paralelos, pero no son automáticos. Tener derecho a solicitar la residencia no significa obtenerla de forma inmediata, y existe un paso crítico que debe completarse después de emitir la licencia comercial para formalizar tu estatus como residente.
Aquí aclararemos la relación entre el registro de la empresa, las aprobaciones de las autoridades de inmigración y la emisión del visado. Descubre cómo estos dos procesos trabajan juntos y comprende el papel que desempeñan la actividad empresarial, la participación accionarial y la presencia física en la obtención de tu visado de inversor.
La propiedad es elegibilidad, no emisión
Para entender la residencia en los EAU a través de la propiedad de una empresa, debes verla como un proceso en dos etapas gestionado por dos organismos gubernamentales distintos:
- Departamento de Economía / Autoridad de Zona Franca: concede tu licencia comercial y confirma tu propiedad empresarial. Esto te hace elegible para solicitar una plaza de visado.
- Autoridad de Inmigración (GDRFA o ICP): aprueba y emite tu visado de residencia y tu Emirates ID en función de la licencia que posees. Esto te otorga la residencia legal.
Tu licencia comercial confirma que tu empresa es una entidad válida. Tu visado de inversor confirma que tú eres un residente válido de los EAU vinculado a esa entidad. Necesitas la licencia para obtener el visado, pero recibir la licencia es solo el punto de partida del proceso migratorio.
1. Registro de la empresa: la base para el estatus de inversor
La primera mitad del proceso es la creación de la empresa, que establece la realidad legal y financiera de tu implicación en los EAU.
Participación accionarial y visado de inversor
Para poder optar a un visado de inversor —la vía más habitual para que un extranjero obtenga la residencia como inversor en Dubái— debes ser accionista de la empresa. Tu porcentaje de participación determina tu categoría de visado y tu estatus como inversor, definiendo tu papel como socio y no como empleado.
- Empresas en zona franca: el fundador suele figurar como Director/Propietario/Gerente con un 100 % de participación, lo que conduce directamente a la elegibilidad para un visado de inversor.
- Empresas mainland: el Memorando de Asociación (MoA) define legalmente tu porcentaje de participación. El visado de inversor se concede a la persona que figure como propietario o socio.
Por eso es esencial estructurar correctamente la propiedad de tu empresa desde el primer día. Si eres simplemente un empleado de tu propia empresa, solicitarás un visado de empleado. Si eres el propietario, solicitarás un visado de inversor. En Advantia nos aseguramos de que tu documentación legal esté configurada para maximizar tu elegibilidad para el visado.
El papel de la actividad empresarial en la residencia
La actividad empresarial que figure en tu licencia comercial (por ejemplo, General Trading, Management Consulting, E-commerce) está directamente vinculada al cupo de visados asignado a tu empresa.
Una empresa válida y activa debe demostrar una actividad real para satisfacer a las autoridades de inmigración. Mientras que las empresas mainland están obligadas a contar con una oficina física o contrato Ejari, las empresas en zonas francas suelen utilizar oficinas compartidas o flexi-desk. En cualquier caso, la existencia de una licencia y un registro activos es el requisito fundamental.
2. El proceso de inmigración: convertir la propiedad en estatus legal
Una vez que tu empresa dispone de su licencia comercial y de la tarjeta de establecimiento, comienza la segunda fase, que es exclusivamente migratoria.
Paso 1: Permiso de entrada (la puerta de acceso)
Antes de poder solicitar el visado de residencia en sí, debes asegurar tu entrada inicial al país. Esto se hace mediante un permiso de entrada (si te encuentras fuera de los EAU) o un cambio de estatus (si ya estás dentro del país).
- Para inversores/propietarios: solicitas el permiso de entrada dentro del cupo de visados de inversor de tu empresa. Este permiso te autoriza a entrar legalmente en los EAU con el objetivo de completar los requisitos de residencia.
- Presencia física obligatoria: a diferencia del registro de la empresa, que a menudo puede gestionarse a distancia, el proceso migratorio requiere tu presencia física en los EAU para realizar los exámenes médicos y los controles biométricos necesarios.
Paso 2: aptitud médica y datos biométricos para el Emirates ID
Esta es la etapa más crítica de la solicitud de visado. Una vez que entras en el país con tu permiso de entrada, debes:
- Superar el examen de aptitud médica: un control de salud que suele incluir una radiografía de tórax y análisis de sangre para detectar enfermedades transmisibles.
- Completar el registro biométrico: se realiza en un centro oficial para la emisión de tu Emirates ID, la tarjeta de identificación legal para todos los residentes en los EAU.
Si no superas el examen médico o no completas los datos biométricos, el proceso se detendrá, independientemente de que seas propietario de la empresa.
Paso 3: emisión electrónica del visado y residencia legal
Una vez aprobados el examen médico y los datos biométricos, la autoridad de inmigración emite tu visado de residencia de forma electrónica. Esta emisión digital es la confirmación final y oficial de tu residencia en los EAU y queda vinculada directamente a tu Emirates ID.
El estado del visado y la nueva tarjeta de Emirates ID confirman tu derecho a vivir en los EAU, abrir cuentas bancarias personales, obtener el carné de conducir y acceder a servicios gubernamentales. La mayoría de los visados de inversor para primera solicitud tienen una validez de dos años.
Ten en cuenta también que el porcentaje de participación accionarial determina la categoría de visado, mientras que el patrocinio de familiares está sujeto a los requisitos de inmigración de los EAU.
El factor Golden Visa: vincular la inversión con la residencia a largo plazo
Para los inversores cuya aportación cumple determinados umbrales, existe un vínculo adicional entre la propiedad de la empresa y la residencia a largo plazo: la Golden Visa.
Si tu inversión de capital supera los 2 millones de AED, o si tu empresa está clasificada dentro de determinados sectores innovadores o estratégicos, podrías ser elegible para una Golden Visa de 5 o 10 años. En este caso, el vínculo entre tu negocio y tu residencia en los EAU se refuerza aún más, confirmando el compromiso del gobierno con facilitar la estabilidad a largo plazo a los grandes inversores.
Es importante destacar que incluso las solicitudes de Golden Visa siguen un proceso similar en dos etapas: primero debe establecerse la realidad económica (la inversión o la empresa) y, posteriormente, debe obtenerse la aprobación de inmigración.
La ventaja Advantia: agilizar todo el proceso
Abrir una empresa en los EAU te hace elegible para la residencia, pero la elegibilidad no implica aprobación automática. El proceso está regido por normas estrictas que exigen documentación precisa y un conocimiento claro de los plazos. Muchos fundadores sufren retrasos porque tratan la creación de la empresa y la solicitud del visado como un único proceso, cuando en realidad son dos fases distintas.
En Advantia, acompañamos a nuestros clientes de forma integral en ambas etapas:
- Creación de la empresa: elegimos la licencia y la estructura adecuadas para asegurar el cupo de visados necesario.
- Inmigración: gestionamos la solicitud, el permiso de entrada, la programación de los exámenes médicos y toda la comunicación con las autoridades de inmigración para obtener de forma eficiente tu visado de inversor de dos años y tu Emirates ID.
Nos ocupamos de la complejidad para que tu transición de propietario de una empresa “sobre el papel” a residente legal en Dubái sea fluida, conforme a la normativa y totalmente clara.
Si estás listo para establecer tu empresa y asegurar tu residencia en los EAU a través de la propiedad de la compañía, contacta con Advantia. Nos aseguramos de que cada detalle se gestione correctamente para que puedas pasar de la planificación a vivir y trabajar en Dubái sin confusiones innecesarias.